27 de febrero de 2011

Say them, and I'm yours...

Tras años de silencio y oscuridad amanece en mi vida. El sol aparece en la lejanía y lentamente sus rayos se acercan  hasta llegar junto a mí, y me avisan de que la espera ya ha acabado.

Puedo oír en la lejanía el aleteo de las aves que surcan el cielo, el murmullo de las olas del mar. Simplemente puedo oír...

Abro los ojos y veo un mundo nuevo, lleno de nuevas oportunidades y sueños. Lleno de sentimientos y de personas con quien compartirlos, aunque solo importe una...

Salgo fuera y todo lo que abarca la vista está lleno de color y de vitalidad. Montañas en el horizonte que se alzan hasta llegar a las nubes, el campo infinito pintado con muchos y alegres tonos.

Después de tanto tiempo sin sentir ahora no sé expresarme, no se exteriorizar lo que siento, lo que digo no tiene sentido, mis expresiones no dejan entrever lo que realmente quiero, y mis gestos son torpes y rudos por la falta de experiencia...

Pero los dos sabemos cuales son las expresiones, los gestos y las palabras que quiero decir. Son solo esas dos palabras, esas tres sílabas, formadas ocho letras que a pesar de ser tan poco significan tanto.

Esas dos palabras que lo cambian todo...

No hay comentarios:

Publicar un comentario